
domingo, 28 de febrero de 2010
Taller de crianza: El ingreso al Jardín...

jueves, 18 de febrero de 2010
Conclusiones Taller de Crianza: El sueño...
Comenzamos nuestro ciclo de Talleres de Crianza del año con el encuentro a cerca de
El sueño en los niños pequeños ¿Una cuestión de hábitos?
Compartimos experiencias, dudas y reflexiones con padres y docentes del Nivel Inicial.
Consideramos los diferentes ritmos de sueño en los bebés recién nacidos hasta los dos años y en los niños desde los dos hasta los cinco aproximadamente; cómo así también las diversas situaciones y decisiones familiares.
Sostuvimos que las estrategias que usamos para hacer dormir a nuestros bebés (cuna, colecho, misma habitación de los padres, habitación propia...) están mediatizadas por la cultura en la que vivimos por lo que muchas veces debemos enfrentarnos a ciertos prejuicios para luego poder tomar con alegría y confianza el camino que como papás hemos decidido.
Seguramente los niños dormirán tranquilos cuando exista suficiente mamá y papá durante el día, contacto emocional, comprensión de sus necesidades y demandas; y cuando la pareja pueda enfrentar sus propias visicitudes en el ejercicio de la maternidad-paternidad.
Comparto con ustedes este videito como síntesis de lo trabajado en este taller de crianza. Les recomiendo prestar atención a la letra a pesar de que las imágenes hablan por sí mismas...
¡Gracias a todos los participantes y hasta el próximo encuentro!
Psp. Ma. Fernanda Vanni
jueves, 4 de febrero de 2010
Preparándonos para el comienzo de clases...
El comienzo del ciclo lectivo. Los problemas de aprendizaje
Constanza Longarte. Especial para LA NACION LINE
Sábado 6 de marzo de 2004
La escuela brinda la posibilidad de incorporar conocimientos, valores, y hábitos culturales, pero también es un ámbito propicio para la detección de problemas de aprendizaje de diverso tipo.
La psicopedagoga Cecilia Kornblit, a cargo del portal www.xpsicopedagogía.com.ar explicó a LA NACION LINE que los trastornos que suelen aparecer en esta etapa se relacionan con las dificultades de adaptarse a las exigencias académicas.
Algunos chicos pueden tener inconvenientes para iniciarse en la lecto-escritura, en la resolución de problemas, en la comprensión, en el cálculo, o pueden manifestar una falta de concentración que le impide aprender.
Las causas de los problemas de aprendizaje son múltiples. Existen una serie de factores históricos, subjetivos, familiares o constitucionales que se combinan para que un niño, en una determinada escuela y espacio temporal tenga complicaciones para adquirir conocimientos. Por eso, no se pueden hacer generalizaciones sino que se deben tener en cuenta las características singulares a la hora de encarar un tratamiento.
Así lo reconoció Kornblit, que informó que el abordaje terapéutico generalmente se afronta desde lo lúdico. "Desde el juego se pueden trabajar distintas cuestiones que están condicionando el aprendizaje de ese chico", comentó la especialista.
El papel de los maestros en la detección de estas dificultades es muy importante. La psicopedagoga consideró que ahora los docentes están mucho más preparados para reconocer inconvenientes en la adaptación a la realidad académica y hacer derivaciones.
Pero, ¿cuáles son los signos que evidencian que un chico padece este inconveniente? Algunos de ellos son: dificultades para entender y seguir instrucciones, problemas a la hora de procesar o descifrar signos e información, obstáculos para recordar lo que alguien le acaba de decir, falta de coordinación al hacer deportes o realizar actividades sencillas, fácil pérdida del material didáctico, y conflictos en la lecto-escritura u operaciones matemáticas.
Otra de las cuestiones ligadas directamente con los trastornos de aprendizaje es la repetición del grado. Kornblit opinó que en algunas ocasiones puede servir para que el chico que no alcanzó determinados contenidos pueda reforzarlos e ingrese al grado siguiente con más herramientas, pero en otras oportunidades puede ser altamente traumático, porque pueden sentirlo como un fracaso.
(fragmento tomado del sitio www.xpsicopedagogía.com.ar)
miércoles, 20 de enero de 2010
Primer taller de crianza 2010: El sueño...
miércoles, 6 de enero de 2010
Para leer en vacaciones...

lunes, 21 de diciembre de 2009
viernes, 18 de diciembre de 2009
Conclusiones taller: La alimentación en los niños pequeños...
En este último taller de crianza del año reflexionamos sobre la alimentación y pudimos pensar en nuestra actitud al dar de comer a los niños. En los primeros meses de vida los bebés toman teta o mamadera tantas veces como desean. Poco a poco se imponen ciertos horarios. Cuando comienzan a comer papillas o yogures es toda una fiesta. Los primeros días nos dedicamos mucho a este evento, les preparamos la comida antes que al resto de la familia, les cantamos, les decimos frases de aliento, los incentivamos. Apenas notamos cierta autonomía en este aprendizaje consideramos que ya están listos para comer a la par nuestra. Y comienza la lucha para que coma sentado en la mesa, junto a todos los demás, y además “que se coma todo el plato”, sin levantarse de su lugar. A veces todo esto acontece en el lapso de un año, a veces en un tiempo menor. No nos damos cuenta pero ¡cuántos cambios hacemos en tan poco tiempo y cómo nos enojamos cuando no se logran nuestros objetivos! Esta lucha entre el deseo del adulto y el deseo del niño nos conduce a frustraciones, a enojos, a angustias, y a pocas ganas de comer en familia, porque el momento se vuelve caótico. Lo importante es poder mediar entre lo que necesita el niño y lo que necesita el adulto. No dejarlo hacer lo que quiera, pero tampoco establecer hábitos rígidos.
Aunque hablemos de alimentación, tampoco aquí hay recetas. Cada familia tendrá que encontrar la manera de organizarse en función de su ritmo cotidiano, de horarios y rutinas. Si estamos a las corridas y enojados porque no tenemos tiempo, difícilmente podremos crear un clima tranquilo para que los niños puedan comer.
Hay que tener en cuenta que la etapa de adquisición de pautas familiares comienza alrededor del año de vida, ya que es en este momento que los mecanismos fisiológicos han alcanzado prácticamente la maduración y la eficiencia de un adulto, y se extiende hasta los 7 u 8 años de edad. Este momento es ideal para establecer hábitos alimentarios saludables que sean capaces de persistir a lo largo de la vida.
La Lic. en Nutrición, Ma. de los Milagros Carignano nos recomendó:
*Introducir de a un alimento por vez.
*Manejar intervalos semanales para introducir un próximo alimento.
*No es necesario agregar sal adicional o azúcar a los alimentos que se introducen.
*Variar las texturas y formas de presentación de las preparaciones.
*No manejar todos los alimentos ya incorporados en forma simultánea a través de un puré o sopa, por ejemplo. De esta forma no se le permite al niño establecer las diferencias, ni el adulto podrá determinar el rechazo o la intolerancia de algún alimento en particular.
*Respetar los tiempos del niño.
*Si el niño rechaza un alimento, no debe insistirse. Se deberá volver a ofrecer luego de una semana y si es posible a través de otra forma de preparación.
*Que la comida no sea un motivo de perturbación familiar.
*Las necesidades de los niños no giran exclusivamente alrededor de la comida.
*No transformar a los alimentos en el premio o castigo de la conducta de los hijos.
*No demostrar el amor a los hijos con la sobrealimentación.
Gracias a las mamás y docentes que participaron de este encuentro y sobre todo muchas gracias a Milagros por su colaboración.
¡Hasta el próximo año!
-foto de flicrk-





