miércoles, 16 de septiembre de 2009

Talleres para niños!



Les cuento que en nuestra ciudad de Santa Fe se abre una nueva propuesta para estimular la creatividad en los niños de 6 a 10 años en el Taller del Creador.

Se trata de "Encuentros creativos" para niños; comparto con ustedes la invitación:

Ojalá la puedan aprovechar!


Consultas: 4001884 - caro.vanni@gmail.com

jueves, 3 de septiembre de 2009

Para reflexionar: Patologización de la infancia...

A propósito de la temática del taller de crianza realizado en agosto, Niños pequeños ¿inquietos y desatentos? los invito a reflexionar a través de las palabras que escribe Beatriz Janín invitando al Simposio Internacional sobre "Patologización de la Infancia" que se realiza esta semana en Bs. As.

Un grupo de profesionales, constituído por psicólogos, psiquiatras, neurólogos, pediatras, psicopedagogos y licenciados en ciencias de la educación, preocupados por los alcances que ha ido tomando en nuestra época una mirada sobre la infancia que lo que hace es “detectar patología” en lugar de pensar al niño en su contexto, siguiendo la línea del Simposio sobre “Niños desatentos e hiperactivos”, estamos organizando un II Simposio, para debatir e intercambiar ideas sobre el tema de la patologización de la infancia.

Consideramos que una de las dificultades que tenemos hoy en día para la comprensión de la psicopatología infantil es la invasión de diagnósticos que no son más que un conjunto de enunciados descriptivos que se terminan transformando en enunciados identificatorios. Estos diagnósticos llevan a que un niño sea catalogado por los síntomas que presenta perdiendo así su identidad. Así, se pasa de: "tiene tics", a "es un Gilles de la Tourette", o de: "tiene conductas compulsivas y reiteradas" a "es un TOC", o en vez de un niño triste, hablamos de un trastorno bipolar... El más conocido es el Trastorno por Déficit de Atención, título con el que son catalogados niños que presentan diferentes características. Sin embargo, todos los niños nominados de este modo tienen algo en común: presentan dificultades en su adaptación a la situación escolar.

Podemos observar que la tolerancia de una sociedad al funcionamiento de los niños se funda sobre criterios educativos variables y sobre una representación de la infancia que depende de ese momento histórico y de la imagen que tiene de sí mismo ese grupo social. Así, se aceptan como normales en una época cuestiones que son rechazadas en otra y en cada grupo social los parámetros de "buena conducta" son diferentes. Esto está fundado en que cada grupo plantea un contrato narcisista diferente, o sea, espera que sus miembros respondan de determinada manera y ocupen determinados lugares, aceptando de un modo variable los disensos.

En los últimos años se ha generalizado el uso del DSM IV en los consultorios psicológicos y pediátricos e inclusive en el ámbito escolar es frecuente que los maestros diagnostiquen a los niños con los nombres que éste propone.

Esto tiene varias implicancias, en tanto son nombres-sigla que implican un sello que se entiende como una definición del otro. Esto refleja la idea de que catalogar, definir cuadros supone un avance en la resolución del problema.

Lawrence Diller, pediatra norteamericano, afirma que desde los años setenta la psiquiatría norteamericana adhirió al modelo biológico-genético-médico de explicación de los problemas de comportamiento y que, en los ochenta, con la inclusión del Prozac, se banalizó el uso de medicación psiquiátrica en casos leves. El paso siguiente parece haber sido extender este criterio a los niños.

Conocemos la importancia de la escuela como primer lugar de inserción social.
Se exige que los niños se preparen para poder ingresar en un mundo en el que muchos quedan afuera. El fracaso escolar es entonces un modo de quedar "al margen", fuera del mundo. Y en ese sentido es muy temido por los padres.

Y esto en un mundo en el que lo que importa es el “rendimiento”, la “eficiencia”, en el que el tiempo ha tomado un cariz vertiginoso y los niños están sujetos a la cultura del “zapping”.
Todo esto nos lleva a cuestionarnos acerca de las causas de las dificultades infantiles y también a preguntarnos sobre las consecuencias del modo en que los adultos y sobre todo los profesionales, podemos incidir en la evolución de esas dificultades. Ya desde la primera entrevista, el que ubiquemos tanto al niño como a los padres como sujetos pasibles de ser escuchados, puede modificar la situación.

Cuando se toma la singularidad del sujeto, cuando se puede soportar que sea un "otro", un semejante diferente, se puede comenzar a pensar acerca de las causas, de los momentos, de qué es lo que hace que ese niño se presente de ese modo.

Por el contrario, cuando lo que se intenta es, rápidamente, hacer un diagnóstico, clasificarlo, lo más probable es que se dejen de lado las diferencias, se piense sólo en las conductas, en lo observable y se pase por alto el sufrimiento del niño.

Por eso, pensar al niño en su contexto, escucharlo, investigar las múltiples determinaciones posibles de sus dificultades, compartir entre médicos, psicólogos, docentes y otros profesionales ideas sobre la problemática infantil en la actualidad, parece ser clave para abrir nuevos caminos en el abordaje de la problemática infantil.

Quizás, armando redes de adultos, repensando la infancia de hoy, logremos darles a los niños un futuro más promisorio.

Beatriz Janín - Lic. en psicología

Taller de Crianza: El descubrimiento de la sexualidad

jueves, 20 de agosto de 2009

Reflexiones del Taller de crianza: Niños pequeños: ¿inquietos y desatentos?

El miércoles 12 de agosto se llevó a cabo en Maternarte el taller de crianza "Niños pequeños: ¿inquietos y desatentos?"

En este taller diferenciamos las características de la capacidad atencional y de la actividad infantil, propias de las primeras etapas del desarrollo, con las que hacen al llamado Trastorno por deficit de atención e hiperactividad.

Sobre todo pudimos vislumbrar este "trastorno" desde una mirada crítica teniendo en cuenta que en la gran mayoría de los niños en edad escolar que presentan fallas en la atención y se muestran inquietos las razones no se corresponden con el “TDAH” o “ADD” sino que existen múltiples factores que hacen al desarrollo de la subjetividad y problemáticas emocionales relacionadas que interfieren de alguna manera en la capacidad atencional. Sabemos que hoy en día esta capacidad ya no es la que era; la “era telemática” en la que vivimos exige otras modalidades al respecto. Hoy hay que atender al televisor, el chat, el celular, las tareas escolares, todo a la vez… Nosotros hemos ido modificando ciertos aspectos que hacen a nuestra atención, pero los niños más pequeños, que nacieron ya en esta época de cambios tecnológicos vertiginosos, directamente construyen una capacidad atencional con éstas características. Cambios similares se han producido en torno a la actividad que desarrollamos, la sociedad actual nos hace ser un poco “hiperactivos”, pero al mismo tiempo a esta sociedad hiperactiva, le molestan los niños inquietos… Muchas veces el supuesto problema aparece cuando los adultos intentamos considerar la actividad de un niño y su capacidad atencional en relación a parámetros de las mismas que nada tienen que ver con estas nuevas modalidades actuales.

Nos quedamos con las palabras de la psicopedagoga Sara Paín quien nos alerta a: “Estar suficientemente distraído como para sorprenderse y suficientemente atento como para no dejar pasar la oportunidad”

Gracias a todos los participantes por animarse reflexionar y compartir pensamientos!

Los esperamos en la CHARLA GRATUITA "Infancia: La consulta oportuna a los profesionales de la salud" el miércoles 26 a las 19:30 hs. en MATERNARTE (Francia, 3070)Recuerden confirmar asistencia al mail: consultoriopsp@gmail.com

sábado, 8 de agosto de 2009

Por un Feliz Día del Niño


"—Buenos días, dijo el Principito.
—Buenos días, dijo el guardagujas.
— ¿Qué haces aquí? dijo el Principito.
—Clasifico los viajeros en paquetes de mil, dijo el guardagujas.
Envío los trenes que los llevan, a veces hacia la derecha a veces hacia la izquierda.
Y un rápido iluminado, rugiendo como el trueno, hizo temblar la cabina del guardagujas.
Tienen mucha prisa, dijo el Principito. ¿Qué buscan?
—El mismo hombre de la locomotora lo ignora, dijo el guardagujas.
Y rugió, en sentido inverso, un segundo rápido iluminado.
— ¿Ya vuelven? preguntó el Principito…
—No son los mismos, dijo el guardagujas. Es un cambio.
— ¿No estaban contentos donde estaban?
Nunca se está contento donde se está, dijo el guardagujas.
Y rugió el trueno de un tercer rápido iluminado.
— ¿Persiguen a los primeros viajeros? preguntó el Principito.
No persiguen absolutamente nada, dijo el guardagujas.
Duermen ahí dentro, o bien bostezan. Sólo los niños aplastan su nariz contra los cristales.
Sólo los niños saben lo que buscan, dijo el Principito. Pierden tiempo por una muñeca de trapo, y ella se vuelve importante, y si se la quitamos, lloran…
Tienen suerte, dijo el guardagujas."
Saint Exúpery (El principito)

Ojala podamos aprender de los niños y nos animemos a "perder tiempo" por las cosas importantes. Nos permitamos bajar por un rato de ese tren que corre a prisa y dejar de lado el inconformismo que no nos deja estar contentos y disfrutar. No hay nada más lindo que entrar en verdadera sintonía con los niños. Dejémolos ser niños y resguardemos el lugar de la infancia. Es nuestra tarea...

Que todos pasemos un FELIZ DÍA DEL NIÑO

Psp. Ma. Fernanda Vanni

jueves, 6 de agosto de 2009

Charla Gratuita: Infancia y consulta oportuna


Los esperamos a todos

lunes, 3 de agosto de 2009

Taller de Crianza: Niños pequeños, ¿inquietos y desatentos?

Niños pequeños ¿inquietos y desatentos?

Miércoles 12 de agosto a las 19 hs.

Maternarte. Francia, 3070

Destinado a padres, docentes y cuidadores de niños
Coordina: Ma. Fernanda Vanni (Psicopedagoga)

Informes e inscripción: 0342- 4557835 / 155 005732 / consultoriopsp@gmail.com

Cupos limitados - Se entregan certificados de asistencia



Dice la psicopedagoga Laura Gutman: Tengo la certeza de que hemos sido diseñados como especie de mamíferos para vivir en comunidad, y que a lo largo de la historia hemos constituido tribus o aldeas para compartir la vida. Hoy en día los grandes centros urbanos se han convertido en el peor sistema para criar niños, ya que las madres estamos cada vez más solas y aisladas, por lo tanto los niños tienen pocas personas a quienes recurrir en sus rituales cotidianos.
El secreto está en el conjunto, en la solidaridad, la compañía y el apoyo mutuo. Ninguna mujer debería pasar los días a solas con los niños en brazos... La maternidad es fácil cuando estamos acompañadas. No juzgadas ni criticadas ni aconsejadas. Simplemente junto a otras personas, en lo posible junto a otras mujeres que estén experimentando el mismo momento vital. Cuando las mujeres estamos intercambiando conversaciones, bromas, llantos o recuerdos con otras madres, nos resulta muy liviano permanecer con nuestros hijos”.

Esta autora señala que necesitamos volver a juntarnos y que si funcionamos colectivamente la maternidad y la crianza puede resultar mucho más gratificantes.

Pienso que este planteo es muy claro para las mamás solteras o que por diversas circunstancias están solas al cuidado de los niños. Pero también es importante contar con espacios grupales para las parejas de papás de niños pequeños. Las mamás necesitan de padres-esposos que las sostengan y acompañen en esta tarea. Y los papás requieren espacios donde confrontar opiniones y compartir experiencias a cerca de la paternidad, ya que no hay demasiados ámbitos en que puedan hacerlo.

Por eso consideramos que los talleres de crianza vienen a cumplir este importante papel: el de compartir la crianza en un ámbito de solidaridad, compañía, apoyo mutuo y libre de prejuicios.

Los esperamos para aprender a disfrutar de esta hermosa etapa de la crianza..

Psp. María Fernanda Vanni